El ministro de la Presidencia de Bolivia, José Luis Lupo, ha lanzado una fuerte denuncia contra la administración anterior del Movimiento Al Socialismo (MAS), asegurando que un total de 67 empresas públicas creadas durante ese período se convirtieron en instrumentos para «saquear las arcas del Estado» boliviano. El alto funcionario anunció que se iniciarán investigaciones rigurosas y auditorías para determinar responsabilidades sobre el presunto daño económico.

Durante una conferencia de prensa, el Ministro Lupo detalló que, entre 2006 y 2024, se invirtieron $7.750 millones de dólares (equivalentes a 53.945 millones de bolivianos) provenientes de las reservas internacionales en la creación de estas empresas, bajo el pretexto de un «proceso de industrialización por sustitución de importaciones».
La autoridad señaló que, de esta cuantiosa inversión, solo se ha logrado recuperar el 18% en 19 años. Afirmó que el 28% de esos recursos, unos $2.205 millones de dólares, fueron destinados a la creación de 14 empresas que calificó como «inviables» y que operaron únicamente como «instrumentos de corrupción». Cuatro de estas empresas ya se encuentran cerradas y cinco están en «quiebra técnica».
Lupo enfatizó que la disolución de estas empresas inviables, sumada a la inversión inicial, ha generado un costo total de corrupción de $2.595 millones de dólares, incluyendo el daño en plantas industriales planificadas. Además, el ministro advirtió sobre la existencia de «empresas zombis» que operan con patrimonio en rojo y para las cuales se necesitarían al menos $697 millones de bolivianos solo para cumplir con sus obligaciones y cerrarlas, sin considerar las deudas.
El ministro concluyó su exposición responsabilizando directamente a esta supuesta «licuación» de reservas internacionales por la actual crisis económica y la inestabilidad financiera y cambiaria que atraviesa el país.


