La Gobernación de Santa Cruz, Bolivia, ha emitido una «Alerta Naranja» departamental luego de identificar un caso sospechoso de la variante ‘K’ de la Influenza A (H3N2) en un paciente con antecedentes de viaje a Japón. Esta medida de precaución se implementa en un contexto de preocupación por el incremento de las infecciones respiratorias, sumándose a los 14 casos confirmados de H3N2 registrados en el país.

La alarma sanitaria se activó este martes 16 de diciembre ante la posible llegada de una cepa con alta capacidad de transmisión, que ya ha puesto en alerta a países vecinos como México y Perú. Si bien el caso está catalogado como «sospechoso» mientras se analiza la confirmación de la variante ‘K’, las autoridades decidieron actuar de manera preventiva.
Julio César Koca, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz, detalló que la gestión ha sido compleja en términos epidemiológicos. A la fecha, el departamento ha reportado más de 1.305 casos de influenza tipo A H1N1, a los cuales se añaden los 14 contagios confirmados de Influenza A H3N2. La gravedad de la situación se ve reflejada en el lamentable saldo de 26 fallecimientos por influenza registrados en la región durante el año.
El director del Sedes hizo un llamado urgente a la población. «Esta nueva cepa sería la primera identificada en Santa Cruz. Con este caso, queremos indicar que tenemos que reforzar todo lo que es el tema de la vacunación de la influenza, porque, lastimosamente, es lo que vamos a comenzar a tener en el transcurso de todos estos próximos meses», alertó Koca.


