El Gobierno dispuso el reforzamiento de los controles en fronteras y aeropuertos para frenar la propagación del virus, aunque las autoridades aseguran que la situación está bajo control, la medida busca anticipar riesgos mayores ante la aparición de variantes con alta tasa de contagio.

En una determinación orientada a la prevención sanitaria, el Gobierno declaró formalmente la alerta epidemiológica en todo el territorio nacional debido al incremento de casos de influenza A H3N2. La vocera presidencial, Carla Faval, informó este miércoles que la decisión responde a una instrucción directa del primer mandatario para salvaguardar la salud pública ante un escenario que, si bien no es de descontrol, requiere una «presencia activa del Estado».
Como parte de las acciones inmediatas, se han intensificado los protocolos de vigilancia en puntos estratégicos como aeropuertos y pasos fronterizos. Además, se ha coordinado un trabajo conjunto entre los ministerios de Salud, Gobierno (a través de Migración) y las fuerzas de seguridad para identificar zonas de mayor riesgo y monitorear el comportamiento del virus en tiempo real.
La preocupación de las autoridades se centra especialmente en la variante conocida como «Gripe K», la cual se caracteriza por tener una alta capacidad de transmisión. Recientemente, se registró el fallecimiento de una mujer vinculado a esta patología, lo que ha encendido las alarmas sobre la importancia de la vacunación oportuna y el cumplimiento de las medidas de bioseguridad por parte de la población.


