El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, anunció este jueves la apertura de espacios de concertación con diversos sectores sociales y productivos para operativizar el Decreto Supremo 5503. La estrategia gubernamental busca «ordenar» un mercado de combustibles afectado por el contrabando y el desabastecimiento, proponiendo medidas de compensación como la reducción de aranceles para repuestos y la evaluación de nuevas rutas de importación de crudo.

Tras la histórica decisión de retirar la subvención a los hidrocarburos en Bolivia, el Ejecutivo ha iniciado un despliegue técnico para mitigar el impacto económico. En declaraciones a la prensa, el ministro Medinaceli enfatizó que el objetivo primordial es erradicar las redes de corrupción que, según auditorías oficiales, drenaban aproximadamente mil millones de dólares anuales de las reservas del Estado a través del mercado negro.
Para equilibrar los costos operativos del sector transporte, uno de los más afectados por el alza, el Gobierno ha dispuesto la baja de aranceles para la importación de repuestos y neumáticos. Asimismo, se confirmó que el precio del Gas Natural Vehicular (GNV) se ha ajustado a Bs 2,73 por metro cúbico, manteniéndose como la alternativa más económica para el transporte público.
Medinaceli también adelantó que se está analizando la importación de crudo mediante cisternas, una logística que permitiría reactivar la capacidad operativa de las refinerías nacionales a un costo menor que la importación directa de productos terminados. «Estamos atacando la raíz de la enfermedad energética para asegurar que entre 2028 y 2030 el país recupere su soberanía en el abastecimiento», afirmó el titular de Hidrocarburos.


