El Gobierno y sectores cívicos confirman fallas técnicas en el almacenamiento de hidrocarburos, mientras se activan procesos judiciales y mecanismos de compensación para los conductores afectados.

Tras una serie de mesas de trabajo entre autoridades estatales, representantes del sector transporte y el Comité Pro Santa Cruz, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) admitió oficialmente la distribución de combustible defectuoso. Según los informes técnicos, el problema se originó en tanques de almacenamiento que, al no estar en su capacidad máxima y carecer del mantenimiento adecuado, acumularon residuos y corrosión desde el año pasado. Al mezclarse con producto nuevo, se generó una reacción química que contaminó el carburante distribuido en las estaciones de servicio.
En el marco de estas investigaciones, se ha identificado a 12 funcionarios de la estatal petrolera como presuntos responsables de este incidente, el cual ha sido calificado por las autoridades como un posible «sabotaje» o «mano negra» interna. De este grupo, 10 trabajadores enfrentan procesos administrativos internos, mientras que dos ya han sido remitidos al Ministerio Público para ser investigados por la vía judicial.
Como respuesta a los daños causados en los motores de diversos vehículos, se ha establecido un plan de resarcimiento económico gestionado a través de una aseguradora. Existen tres niveles de indemnización (leve, media y grave) y los afectados deberán presentar sus carpetas de reclamo. Además, se habilitará una plataforma digital a partir de este viernes para que usuarios particulares puedan agilizar sus trámites de compensación.


