El mandatario boliviano iniciará este mes de marzo una serie de visitas oficiales que incluyen encuentros de alto nivel en Washington y Brasilia. El objetivo central de la misión diplomática es consolidar alianzas económicas y atraer inversiones extranjeras.

En un giro hacia una diplomacia más pragmática, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, confirmó el inicio de una ambiciosa gira internacional durante el mes de marzo. La agenda, que busca romper con el aislamiento ideológico de años anteriores, tendrá como hitos principales reuniones con mandatarios de las economías más grandes del continente: Estados Unidos y Brasil.
Según el cronograma oficial, el jefe de Estado tiene previsto encontrarse con el presidente Donald Trump el próximo 7 de marzo. Durante esta escala en territorio estadounidense, la prioridad del gobierno boliviano será la apertura comercial y la gestión de tecnología de punta para proyectos estratégicos nacionales. Paz subrayó que su administración mantiene una postura de «puertas abiertas» para generar beneficios económicos directos que impacten en la calidad de vida de los bolivianos.
Posteriormente, la gira continuará hacia Brasil, donde se espera una reunión con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para fortalecer los lazos en el marco del Mercosur y coordinar proyectos de integración regional. Esta ofensiva diplomática también contempla paradas en Chile y diversos países de Europa, reafirmando la intención de Bolivia de posicionarse como un socio confiable ante organismos multilaterales y la comunidad internacional.


