El Gobierno nacional informó que dejará sin efecto 161 decretos como parte de un proceso de reforma estructural destinado a desmantelar lo que las autoridades califican como un “Estado cloaca”, marcado por irregularidades y deterioro institucional.

La decisión forma parte de un paquete de medidas orientadas a reconfigurar el aparato estatal y corregir distorsiones acumuladas en anteriores gestiones. Según conferencia de prensa, la anulación de estos decretos busca eliminar normativas consideradas innecesarias o perjudiciales para el funcionamiento del Estado.
El concepto de “Estado cloaca” ha sido utilizado por autoridades del Ejecutivo para describir la situación heredada, caracterizada, según su diagnóstico, por desorden institucional, prácticas irregulares y debilidad en la gestión pública. En ese marco, el Gobierno plantea una transformación profunda que permita reconstruir la institucionalidad y recuperar la eficiencia administrativa.
La medida se complementa con otras acciones anunciadas recientemente, como la revisión de políticas económicas y la implementación de nuevas leyes orientadas a modificar el sistema tributario y fortalecer la gestión estatal.
Asimismo, el Ejecutivo sostiene que este proceso no solo implica la eliminación de normas, sino también la creación de un nuevo enfoque de gobernanza, enfocado en la transparencia, el servicio a la ciudadanía y la sostenibilidad institucional.
La anulación de 161 decretos marca un paso clave dentro del plan gubernamental para reformar el Estado boliviano. Aunque el impacto de estas medidas dependerá de su implementación, el anuncio refleja la intención de las autoridades de redefinir la estructura estatal y enfrentar problemas estructurales que, según su visión, han afectado la gestión pública durante años.


