La demolición parcial de la histórica South Bushwick Reformed Church, en el distrito de Brooklyn, ha desatado una fuerte controversia en Nueva York. Aunque las autoridades sostienen que la medida respondió a riesgos estructurales provocados por un incendio, miembros de la comunidad y defensores del patrimonio aseguran que no se agotaron las alternativas para preservar el emblemático templo.

La South Bushwick Reformed Church, construida en 1853 y reconocida por su valor histórico, sufrió graves daños luego de un incendio registrado el pasado 19 de junio. De acuerdo con las investigaciones del Departamento de Bomberos de Nueva York, el siniestro fue provocado de manera intencional y continúa bajo investigación, sin que hasta el momento se hayan reportado personas detenidas.
Tras el incendio, el Departamento de Edificaciones de la ciudad ordenó la demolición de gran parte de la estructura al considerar que representaba un peligro para la seguridad pública. La entidad explicó que inicialmente no contaba con un plan aprobado para estabilizar el inmueble, por lo que autorizó el inicio de los trabajos de demolición.
La decisión provocó el rechazo de antiguos miembros de la congregación, vecinos y especialistas en preservación histórica, quienes sostienen que existían opciones para rescatar parte del edificio y conservar elementos de valor patrimonial. Además, algunos residentes criticaron a la administración municipal por no atender con suficiente rapidez las propuestas presentadas por ingenieros y líderes comunitarios para proteger el templo.
Después de la presión ejercida por la comunidad, las autoridades suspendieron la demolición total y aprobaron un proyecto para conservar el salón parroquial, considerado estructuralmente estable por los ingenieros de la iglesia. Sin embargo, gran parte del edificio principal ya había sido destruida antes de que se autorizara el ingreso de expertos para intentar rescatar objetos históricos.


