Las autoridades de una región de Rusia pusieron en marcha un plan para reforzar la protección frente a ataques con drones mediante la participación de empleados de empresas privadas. La iniciativa busca ampliar la capacidad de respuesta ante el incremento de incursiones aéreas no tripuladas registradas en territorio ruso durante los últimos meses.

El gobierno regional informó que trabajadores de distintas compañías privadas recibirán capacitación específica para colaborar en tareas de vigilancia y detección de drones. El programa forma parte de una estrategia destinada a fortalecer la seguridad de instalaciones consideradas críticas, especialmente aquellas vinculadas con la infraestructura energética, industrial y de transporte.
Las autoridades señalaron que el objetivo es crear una red de observación más amplia que permita identificar de forma temprana la presencia de aeronaves no tripuladas y facilitar la coordinación con las fuerzas de seguridad y defensa. La medida responde al aumento de los ataques con drones que han afectado diversas regiones rusas desde el inicio del conflicto con Ucrania.
Según la información difundida, los empleados seleccionados actuarán bajo protocolos establecidos por las autoridades y recibirán formación sobre procedimientos de alerta, comunicación y actuación ante posibles amenazas. El plan no implica que sustituyan a las fuerzas militares, sino que funcionen como un apoyo para mejorar la capacidad de detección y respuesta en zonas estratégicas.
En los últimos meses, Rusia ha reforzado sus medidas de seguridad interna debido a la creciente frecuencia de ataques con drones, algunos de los cuales han alcanzado instalaciones industriales y depósitos de combustible. Esta situación ha llevado a varias regiones a adoptar mecanismos adicionales de protección y coordinación con organismos estatales.


