Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes 10 de agosto a varias regiones de Colombia, dejando al menos 20 personas fallecidas y numerosos heridos, además de viviendas y otras estructuras afectadas. Pereira y Manizales se encuentran entre las ciudades con mayores consecuencias tras el movimiento telúrico.

El sismo se registró durante la mañana y tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en el occidente del país. El movimiento fue percibido con intensidad en diferentes zonas de Colombia, incluidas ciudades como Cali, Bogotá, Armenia y Popayán.
Los primeros reportes establecieron un saldo de al menos 20 personas fallecidas, principalmente en Pereira y Manizales. Sin embargo, las autoridades continúan realizando evaluaciones en las zonas afectadas, por lo que el número de víctimas podría modificarse conforme avancen las labores de búsqueda y rescate.
El terremoto provocó el colapso de viviendas y otras edificaciones, además de daños en iglesias y establecimientos. En algunas localidades se reportaron personas atrapadas entre los escombros, mientras equipos de emergencia se movilizaron para intentar localizar y rescatar a posibles sobrevivientes.
La emergencia también generó interrupciones en las operaciones de varios aeropuertos, debido a las inspecciones de seguridad necesarias después del movimiento telúrico. Las autoridades desplegaron equipos de atención y rescate para evaluar los daños y brindar asistencia a la población afectada.
El movimiento también fue percibido fuera de Colombia, especialmente en sectores de Ecuador y Panamá. Hasta los reportes disponibles no se había emitido una alerta de tsunami asociada al terremoto.
La intensidad del fenómeno generó escenas de preocupación entre la población, que en varias ciudades salió de sus viviendas ante el temor de posibles réplicas. Las autoridades recomendaron mantener la calma y seguir las instrucciones de los organismos de emergencia mientras continúan las evaluaciones estructurales.


