El presidente Rodrigo Paz afirmó este viernes que su Gobierno busca priorizar la inversión destinada a la refinación y producción de combustibles antes que continuar destinando recursos públicos a la subvención de gasolina y diésel. El anuncio se realizó durante el relanzamiento de la refinería Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, donde también anticipó que en los próximos días se asumirán nuevas decisiones relacionadas con el abastecimiento energético.

Durante el acto realizado en la refinería Guillermo Elder Bell, el mandatario sostuvo que los recursos destinados actualmente a la subvención podrían ser utilizados en infraestructura y servicios públicos, además de fortalecer la capacidad productiva de YPFB.
Paz comparó el costo de la subvención con la inversión prevista para la construcción de la carretera Okinawa–Los Troncos. Según explicó, una obra estimada en aproximadamente 90 millones de dólares representaría un monto similar al que el Estado destina a la subvención de combustibles en pocas semanas.
El Presidente señaló que el escenario internacional de precios está obligando al Gobierno a evaluar medidas que podrían resultar complejas. Sin embargo, no precisó si estas decisiones supondrán una modificación inmediata de los precios de la gasolina y el diésel.
La estrategia anunciada por el Ejecutivo contempla aprovechar las refinerías existentes en el país mediante la importación de petróleo crudo para posteriormente procesarlo en territorio nacional. Esta medida fue habilitada mediante el Decreto Supremo 5701, que permite a las refinerías importar crudo y comercializar sus derivados sin subvención estatal y a precios de mercado.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, explicó que la importación de crudo constituye una medida de emergencia para utilizar la capacidad instalada de las plantas mientras Bolivia busca recuperar su producción de petróleo y gas.


