El Gobierno de Venezuela y un sector de la oposición se encuentran cerca de alcanzar un acuerdo para trasladar unas 31 toneladas de oro, valoradas en aproximadamente 4.000 millones de dólares, desde el Banco de Inglaterra hasta la Reserva Federal de Nueva York. La propuesta forma parte del proceso de diálogo que ambas partes retomaron esta semana en Caracas.

De acuerdo con información difundida por Financial Times y recogida por El Deber y Reuters, el eventual pacto permitiría que el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez recupere el control legal sobre las reservas venezolanas. Sin embargo, el acuerdo establecería restricciones para evitar que el oro sea vendido de manera inmediata.
Una de las alternativas que se analiza es utilizar las reservas como garantía para conseguir financiamiento destinado a gastos del Estado. Entre los posibles usos mencionados se encuentra la reconstrucción de zonas afectadas por los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
El acuerdo todavía no está cerrado. Reuters señaló que no pudo verificar de manera independiente el reporte de Financial Times, que se basa en declaraciones de cuatro personas familiarizadas con las negociaciones. Además, distintas instituciones involucradas en la custodia de los activos no habían confirmado públicamente los términos del eventual pacto.
La negociación se desarrolla en el marco de un proceso de diálogo entre el chavismo, representado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y un sector opositor encabezado por la exdiputada Dinorah Figuera. En estas conversaciones no participan los dirigentes opositores María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.
Durante el primer ciclo de conversaciones, concluido en agosto, las partes ya habían acordado avanzar en la recuperación de activos venezolanos depositados en el extranjero. La recuperación de las reservas de oro se convirtió así en uno de los principales asuntos económicos de la negociación.
El metal permanece bajo custodia del Banco de Inglaterra desde hace varios años, en medio de una disputa sobre quién tiene autoridad para disponer de las reservas venezolanas. El conflicto se intensificó en 2019, cuando varios gobiernos reconocieron a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y desconocieron al entonces Gobierno de Nicolás Maduro.


