El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que podría reunirse nuevamente con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, durante su próximo viaje a Asia, previsto para noviembre de 2026. La posibilidad surge en medio de las expectativas por un eventual acercamiento diplomático entre ambos países, cuyas negociaciones anteriores no lograron resolver las diferencias sobre el programa nuclear norcoreano.

Donald Trump volvió a plantear la posibilidad de retomar el diálogo directo con Kim Jong-un, al señalar que un nuevo encuentro entre ambos sería una experiencia emocionante. Sus declaraciones fueron realizadas el lunes 12 de octubre, cuando periodistas le consultaron sobre la posibilidad de reunirse con el mandatario norcoreano durante su próxima visita a la región asiática.
El viaje de Trump contempla su participación en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), programada para los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China. Aunque todavía no existe una reunión bilateral confirmada, la presencia del presidente estadounidense en la región podría abrir una oportunidad para concretar un acercamiento.
De acuerdo con información publicada por El Deber, el mandatario estadounidense habría mostrado interés en impulsar una nueva cumbre con Kim. Incluso, el diario The Wall Street Journal informó que Trump habría presionado a sus asesores para organizar un encuentro durante el otoño del hemisferio norte.
Los dos líderes sostuvieron tres reuniones durante el primer mandato de Trump. La primera se realizó en Singapur, en junio de 2018, y estuvo centrada en la desnuclearización de la península coreana y las garantías de seguridad. Posteriormente, ambos se encontraron en Hanói, en febrero de 2019, pero las conversaciones fracasaron debido a desacuerdos sobre el desmantelamiento del programa nuclear norcoreano y el levantamiento de las sanciones estadounidenses.
En junio de ese mismo año, Trump y Kim protagonizaron un tercer encuentro en la frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur. Sin embargo, tampoco consiguieron establecer un acuerdo definitivo que permitiera avanzar hacia la desnuclearización.
Desde entonces, Corea del Norte ha mantenido su programa nuclear y ha fortalecido sus relaciones con Rusia, además de reactivar sus vínculos con China. Esta situación representa un desafío para Washington, que busca encontrar mecanismos para reanudar las negociaciones y reducir las tensiones en la región.
Pese al interés expresado por Trump, hasta el momento no se ha confirmado que Kim Jong-un haya aceptado una nueva reunión. Por ello, la posibilidad de una cumbre dependerá de las decisiones diplomáticas de ambos gobiernos y de las condiciones que puedan establecerse para retomar el diálogo.


