En mercados de la ciudad de La Paz, familias enteras se ven obligadas a madrugar y soportar largas filas, empujones y gritos para conseguir apenas un litro de aceite comestible, en medio de una creciente escasez del producto. “Estamos haciendo fila desde las 4 de la mañana y solo nos venden un litro por persona”, relató una madre de familia que aguardaba con su hija en brazos. La situación se torna caótica cuando los camiones distribuidores llegan: gritos, empujones y discusiones estallan entre ...


