En una medida que ha generado preocupación internacional, el gobierno de Turquía ha deportado a más de 200 cristianos extranjeros sin ofrecer explicaciones claras, según denuncias de organizaciones defensoras de derechos humanos. Las expulsiones se han realizado bajo el argumento de “seguridad nacional”, aunque los afectados son en su mayoría residentes pacíficos y líderes espirituales de comunidades locales. Lidia Rieder, representante legal de Alliance Defending Freedom International (ADF), de...


