El brote de sarampión que afecta a Bolivia desde finales de junio ha encendido las alarmas a nivel nacional e internacional. Con 87 casos confirmados hasta la fecha, la Coordinadora Residente del Sistema de Naciones Unidas, Anna Pont, y la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), María Dolores Pérez, activaron un llamado urgente al Grupo de Socios para el Desarrollo (GruS), con el objetivo de articular apoyo inmediato a la respuesta del Estado boliviano.

El GruS, que reúne a agencias multilaterales, bilaterales e intergubernamentales, se reunió en la sede de la OPS en La Paz para evaluar la magnitud del brote y definir acciones concretas. Entre las prioridades identificadas por el Ministerio de Salud y Deportes se encuentran la donación de vacunas SRP (sarampión, rubéola y paperas), el fortalecimiento de la cadena de frío, la movilización de brigadas médicas a zonas remotas y la mejora de la vigilancia epidemiológica.
El viceministro de Promoción y Vigilancia Epidemiológica, Max Enríquez Nava, destacó que el brote afecta a cinco departamentos, siendo Santa Cruz el más golpeado. Además, subrayó la necesidad de combatir la desinformación mediante campañas de comunicación en lenguas originarias y medios comunitarios, para fomentar la vacunación y prevenir nuevos contagios.
La OPS advirtió que el sarampión no es una enfermedad leve: uno de cada cinco casos requiere hospitalización y, en casos graves, puede derivar en encefalitis o incluso la muerte. En América, ya se han registrado miles de casos en 2025, con al menos 13 fallecimientos, todos en personas no vacunadas.


