En un hecho sin precedentes en la historia de la defensa europea, el Reino Unido y Francia anunciaron este jueves un acuerdo para coordinar por primera vez sus capacidades de disuasión nuclear. La decisión, motivada por el actual contexto de inestabilidad geopolítica y la creciente presión sobre Europa para reforzar su autonomía estratégica, marca un hito en la cooperación militar entre ambas potencias nucleares.

El anuncio se realizó durante una rueda de prensa conjunta en la base militar de Northwood, al cierre de la visita de Estado del presidente francés Emmanuel Macron al Reino Unido. Allí, junto al primer ministro británico Keir Starmer, ambos líderes firmaron la llamada Declaración de Northwood, en la que expresan su voluntad de coordinar sus capacidades nucleares independientes.
“Hoy damos un paso histórico para proteger a nuestros ciudadanos y nuestro modo de vida. Cualquier amenaza extrema al continente europeo sabrá que contará con una respuesta conjunta de nuestras dos naciones”, declaró Starmer.
Francia, históricamente celosa de su soberanía nuclear, ha evitado integrarse plenamente en las estructuras nucleares de la OTAN lideradas por Estados Unidos. Sin embargo, el nuevo acuerdo no implica una fusión de arsenales, sino una mayor coordinación estratégica, intercambio de inteligencia y planificación conjunta ante amenazas comunes.
Por su parte, el Reino Unido ha reforzado recientemente su capacidad disuasiva con la adquisición de nuevos submarinos y cazas con capacidad nuclear, en el marco de su estrategia de rearme frente a amenazas emergentes.


