A menos de un mes de las elecciones generales, el Movimiento Al Socialismo (MAS) sufrió un duro revés en su intento por consolidar un bloque unificado de izquierda. La convocatoria realizada por su dirigencia nacional fue ignorada por los principales líderes y partidos afines, dejando al oficialismo solo en su llamado a la unidad.

La reunión, celebrada en un céntrico hotel paceño, tenía como objetivo reagrupar a las fuerzas progresistas del país. Sin embargo, no asistieron representantes del Movimiento de Renovación Nacional (Morena), liderado por Eva Copa; de Alianza Popular, encabezado por Andrónico Rodríguez; ni de Evo Pueblo, la agrupación del expresidente Evo Morales. Tampoco estuvo presente el propio candidato presidencial del MAS, Eduardo Del Castillo, ni el presidente Luis Arce, quien días antes había promovido públicamente la iniciativa.
En conferencia de prensa, el presidente del MAS, Grover García, lamentó la ausencia de los invitados y expresó su esperanza de que surja una nueva convocatoria en los próximos días. “Ellos no se han presentado. ¿Qué nos toca? Continuar. Ver de qué forma alguien podría convocar nuevamente a la unidad. Caso contrario, seguiremos con nuestra campaña como MAS-IPSP”, declaró.
El fracaso de esta convocatoria refleja las profundas divisiones internas en el bloque de izquierda, que no ha logrado superar sus diferencias personales y estratégicas. Mientras tanto, las encuestas muestran que las candidaturas de izquierda se mantienen por debajo del 10% en intención de voto, muy por detrás de las alianzas Unidad y Libre, lideradas por Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga, respectivamente.


