La Misión de Observación Electoral del organismo internacional valoró la alta participación del electorado boliviano, pero advirtió sobre problemas estructurales en el sistema judicial y riesgos que amenazan la estabilidad democrática del país.

La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) hizo públicos sus hallazgos tras el reciente proceso electoral en Bolivia. En un documento detallado, el organismo destacó como principal fortaleza la masiva asistencia de los ciudadanos a las urnas, calificando la jornada como una muestra de compromiso civil y un esfuerzo por mantener la vía democrática para la resolución de conflictos.
Sin embargo, el tono del informe cambia al analizar la estructura del sistema electoral y judicial. La OEA puso énfasis en la existencia de «fallas estructurales» que dificultan el desarrollo óptimo de los comicios. Entre los puntos más críticos, se mencionaron las constantes tensiones políticas que rodean a los órganos encargados de administrar la justicia y los procesos electorales, lo cual genera un clima de incertidumbre y desconfianza en los resultados finales.
Asimismo, el organismo advirtió sobre «riesgos institucionales» que podrían comprometer la independencia de poderes. La observación técnica apuntó a la necesidad urgente de reformas que blinden a las autoridades electorales de presiones externas, asegurando que cualquier vacío legal o administrativo sea corregido antes de futuros eventos electorales para evitar crisis de legitimidad.


