Las entidades financieras del país aún no aplican la liberación del uso de tarjetas para compras en línea y pagos en el exterior, debido a la falta de una normativa oficial que establezca los procedimientos operativos.

El sistema bancario boliviano se mantiene en expectativa ante la reglamentación que permitirá implementar la anunciada liberación del uso de tarjetas para transacciones internacionales. La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) incluso decidió postergar una conferencia prevista para explicar la medida, precisamente porque aún no se ha emitido la normativa necesaria.
La iniciativa fue anunciada por el Gobierno como parte de un intento por normalizar las operaciones financieras digitales, luego de meses marcados por restricciones en el uso de tarjetas para pagos en el exterior. Estas limitaciones surgieron en un contexto de escasez de dólares, lo que llevó a los bancos a reducir los montos permitidos para compras internacionales y servicios digitales.
De acuerdo con lo adelantado por las autoridades, el nuevo esquema permitirá que las tarjetas de crédito se utilicen sin un límite fijo, dependiendo de la capacidad de pago de cada usuario. En cambio, las tarjetas de débito tendrán un tope aproximado de 500 dólares para operaciones en el exterior o compras por internet.
Asimismo, se prevé que las transacciones se realicen bajo el tipo de cambio referencial establecido por el Banco Central de Bolivia. La medida apunta a beneficiar a más de 2,7 millones de usuarios y a dinamizar el comercio digital, facilitando pagos de servicios, educación en línea y compras internacionales.
Sin embargo, mientras no se publique la reglamentación oficial, los bancos no pueden ejecutar la disposición ni informar con precisión sobre los mecanismos de aplicación.


