Durante su interpelación en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, negó las acusaciones en su contra y aseguró que su gestión ha actuado con transparencia en medio de la crisis por la calidad de los combustibles.

En un contexto marcado por cuestionamientos sobre la calidad de la gasolina y presuntas irregularidades en el sector, el ministro Mauricio Medinaceli compareció ante la Asamblea Legislativa para responder a las inquietudes de los legisladores. Durante su intervención, la autoridad fue enfática al señalar que no existen elementos que comprometan su actuación, afirmando que no tiene “nada que ocultar”.
La interpelación se desarrolló en medio de una fuerte presión política, luego de denuncias relacionadas con la compra de combustibles y los efectos que estos habrían tenido en vehículos a nivel nacional. Legisladores plantearon dudas sobre posibles sobreprecios y fallas en los controles de calidad, temas que motivaron la convocatoria al ministro.
Medinaceli defendió su gestión y sostuvo que las responsabilidades operativas no recaen únicamente en su despacho, sino también en entidades como Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y otras instancias encargadas de la supervisión. Asimismo, reiteró su disposición a colaborar con cualquier investigación y aclarar los hechos ante las autoridades competentes.
El proceso de interpelación se da en un escenario complejo, donde incluso se habían registrado ausencias y reprogramaciones previas de la sesión, reflejando la tensión política en torno al tema de los combustibles y su impacto en la población.


