La interpelación al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, concluyó sin censura, pero dejó en evidencia una inédita fragmentación en la votación legislativa, que algunos sectores interpretan como una señal de pluralismo político en el país.

Tras una extensa sesión en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), el ministro Mauricio Medinaceli enfrentó cuestionamientos relacionados con la presunta compra de crudo con sobreprecio y problemas en el suministro de combustibles. Luego de horas de debate, el pleno procedió a la votación sobre su posible censura, la cual no prosperó.
Para censurar a la autoridad se requerían 111 votos; sin embargo, solo 58 legisladores respaldaron esa opción, mientras que la mayoría optó por no censurarlo o se abstuvo, reflejando una votación dispersa.
Este resultado fue destacado por el líder político Samuel Doria Medina, quien valoró el hecho como una expresión de “democracia pluralista”, señalando que, a diferencia de anteriores gestiones, los parlamentarios no votaron en bloque, sino de acuerdo con criterios individuales. Según su análisis, este escenario marca un cambio en la dinámica política del Legislativo, donde la persuasión y el debate adquieren mayor relevancia.
La sesión, que se prolongó por más de diez horas, estuvo marcada por posiciones encontradas entre oficialismo y oposición, centradas en la transparencia en la importación de combustibles y la gestión del sector hidrocarburífero.
No obstante, aunque el ministro logró mantenerse en el cargo, desde distintos sectores se advirtió que la interpelación deja un mensaje político sobre la necesidad de ajustes en su gestión, especialmente frente al malestar ciudadano por el abastecimiento de combustibles.


