El presidente Rodrigo Paz alertó que Bolivia enfrentará “semanas complicadas”, al cuestionar los bloqueos en distintas regiones y sostener que el país atraviesa una crisis profunda en su sistema institucional y económico.

Durante un acto público en la ciudad de La Paz, el mandatario expresó su preocupación por la creciente conflictividad social, marcada por bloqueos de carreteras y protestas que afectan la circulación, el abastecimiento y la actividad económica. En ese contexto, señaló que estas medidas agravan aún más la situación del país.
Paz remarcó que Bolivia enfrenta un problema estructural, afirmando que “todo el sistema está quebrado”, en referencia tanto a la institucionalidad como al funcionamiento económico. Según el jefe de Estado, las dificultades no son coyunturales, sino resultado de una acumulación de problemas que ahora se manifiestan con mayor intensidad.
El mandatario también cuestionó los efectos de los bloqueos sobre la población, señalando que incluso actividades cotidianas como los viajes se ven perjudicadas por la interrupción de rutas y los retrasos en servicios. En ese sentido, insistió en la necesidad de encontrar soluciones que eviten mayores perjuicios a la ciudadanía.
Las declaraciones se dan en un contexto de múltiples conflictos sociales activos en el país, donde distintos sectores mantienen demandas y medidas de presión, lo que ha obligado al Gobierno a abrir espacios de diálogo para intentar reducir la tensión.


