Durante una sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), varios países miembros manifestaron su preocupación por la situación humanitaria que atraviesa Bolivia debido a los bloqueos y conflictos sociales registrados en distintas regiones del país. Además, respaldaron al gobierno constitucional y pidieron resolver la crisis mediante el diálogo y el respeto al orden democrático.

La Organización de los Estados Americanos analizó este miércoles la situación política y social de Bolivia en una reunión realizada en Washington, donde representantes de diferentes países expresaron alarma por las consecuencias que los bloqueos de carreteras están provocando en la población boliviana.
Entre las principales preocupaciones expuestas estuvieron el desabastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos e insumos médicos, situación que afecta especialmente a ciudades como La Paz y El Alto. Delegados de Paraguay y Argentina coincidieron en advertir sobre el impacto humanitario de las protestas y pidieron encontrar una salida pacífica al conflicto.
Durante la sesión, varios representantes internacionales ratificaron su respaldo al gobierno democráticamente electo del presidente Rodrigo Paz y rechazaron cualquier intento de alterar el orden constitucional mediante medidas violentas o acciones de presión. También insistieron en que las diferencias políticas deben resolverse por la vía democrática y no mediante hechos de coerción.
La crisis política boliviana se desarrolla en medio de movilizaciones y protestas impulsadas por distintos sectores sociales que exigen la renuncia del mandatario. En días recientes se registraron hechos de violencia y enfrentamientos en la ciudad de La Paz, además de intentos de ingresar por la fuerza a instalaciones gubernamentales.
Asimismo, representantes de algunos países, como Colombia, manifestaron su disposición de colaborar en iniciativas que permitan alcanzar una solución pacífica y democrática para el país, respetando la soberanía boliviana.


