El estado de Texas aprobó un programa de estudios que integra referencias a la Biblia dentro del contenido académico de las escuelas públicas de educación primaria. La iniciativa, de aplicación obligatoria para los distritos que la adopten, busca presentar el impacto histórico y cultural de las Escrituras en la formación de la sociedad y la civilización occidental.

Las autoridades educativas de Texas dieron luz verde a un nuevo plan curricular que incluye pasajes y enseñanzas bíblicas como parte del material de aprendizaje en asignaturas relacionadas con historia, literatura y formación cívica. Según los promotores de la medida, el propósito es que los estudiantes comprendan la influencia que la Biblia ha tenido en el desarrollo de instituciones, valores y acontecimientos históricos.
El programa contempla recursos didácticos para distintos niveles de educación primaria y plantea que las referencias bíblicas sean utilizadas como herramientas para contextualizar hechos históricos y analizar obras literarias. Las autoridades sostienen que el contenido tendrá un enfoque educativo y cultural, sin promover una práctica religiosa específica.
La decisión ha generado reacciones divididas. Mientras diversos sectores conservadores y organizaciones cristianas consideran que la medida fortalece el conocimiento de las raíces culturales e históricas del país, grupos defensores de la libertad religiosa y organizaciones civiles expresaron preocupación por el posible impacto en la separación entre el Estado y las confesiones religiosas dentro del sistema educativo.
Especialistas en educación señalan que la aplicación del programa dependerá de la forma en que cada distrito escolar implemente los contenidos y del cumplimiento de las disposiciones legales relacionadas con la enseñanza de temas religiosos en instituciones públicas.


