La organización cristiana humanitaria Samaritan’s Purse habría rechazado una propuesta de financiamiento de 300 millones de dólares del Gobierno de Estados Unidos, al considerar que aceptar esos recursos comprometería su dependencia de Dios como principal proveedor. La decisión, atribuida a su presidente, Franklin Graham, pone de relieve la postura de la entidad sobre la relación entre su misión religiosa y los fondos públicos.

Según el reporte de Bibliatodo, la organización recibió una oferta económica de gran magnitud, pero decidió no aceptarla. La razón expuesta por sus responsables estaría vinculada a su convicción de que la obra humanitaria debe mantenerse sostenida por la provisión de Dios y por las contribuciones de personas que comparten su misión.
Samaritan’s Purse es una organización evangélica internacional que desarrolla programas de asistencia en situaciones de emergencia, atención médica y ayuda a comunidades afectadas por crisis. Su trabajo incluye la distribución de alimentos, suministros y apoyo a personas que enfrentan pobreza, desastres naturales y conflictos.
La decisión también refleja una posición que la entidad ha expresado anteriormente respecto a los recursos gubernamentales. En 2020, la organización rechazó fondos federales estadounidenses que habían sido destinados originalmente a la Organización Mundial de la Salud. Asimismo, en años recientes ha recibido subvenciones públicas para determinados programas humanitarios, aunque estas representan una parte minoritaria de sus ingresos.
El caso vuelve a poner en discusión el papel de las organizaciones religiosas que participan en la asistencia internacional. Mientras algunas consideran que los recursos estatales permiten ampliar su capacidad de respuesta, otras priorizan mantener una mayor independencia financiera para preservar sus principios y objetivos institucionales.


