Las autoridades de California, Estados Unidos, comenzaron a reforzar las medidas de protección en sus playas ante la previsión de un aumento temporal del nivel del mar que podría alcanzar los 30 centímetros. El fenómeno estaría relacionado con una ola de Kelvin, una perturbación oceánica vinculada a El Niño, cuya intensidad podría generar mayores riesgos de inundaciones costeras durante el otoño y el invierno del hemisferio norte.

La costa californiana se encuentra en alerta preventiva ante los posibles efectos de un episodio intenso de El Niño. En Venice Beach, en la ciudad de Los Ángeles, trabajadores y maquinaria pesada realizan labores para levantar barreras de arena destinadas a proteger las viviendas, los estacionamientos y otras infraestructuras cercanas al océano Pacífico.
De acuerdo con información de la agencia France-Presse (RFI), las autoridades del condado de Los Ángeles adelantaron estos trabajos de protección, que habitualmente comienzan a mediados de noviembre. La decisión responde a la necesidad de prepararse con anticipación frente a posibles marejadas e inundaciones durante la temporada invernal.
Uno de los principales factores de preocupación es la denominada ola de Kelvin. A diferencia de las olas que se observan habitualmente en la superficie del mar, se trata de una perturbación oceánica de gran extensión que transporta energía y puede elevar temporalmente el nivel del agua a lo largo de las costas.
Este fenómeno se desplaza por el océano Pacífico y está relacionado con los cambios de temperatura y circulación del agua que acompañan a El Niño. Según el reporte de RFI, su llegada podría incrementar el nivel del mar en California hasta unos 30 centímetros, aumentando la posibilidad de que el agua alcance zonas costeras vulnerables.
El riesgo se incrementa cuando esta elevación coincide con mareas altas, tormentas o fuertes oleajes. Los especialistas advierten que incluso aumentos relativamente pequeños del nivel del mar pueden agravar las inundaciones, especialmente en sectores donde las playas y las infraestructuras ya están expuestas a la erosión y al avance del océano.
En este contexto, los equipos de trabajo continuarán reforzando las barreras de arena en Venice Beach durante los próximos meses. Estas estructuras temporales buscan reducir el impacto del agua sobre las áreas urbanas próximas a la costa, aunque su eficacia depende de la intensidad de las condiciones meteorológicas y marítimas.
La preocupación también se sustenta en las previsiones climáticas. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos informó el 8 de octubre de 2026 que El Niño continúa fortaleciéndose y que existe una alta probabilidad de que se mantenga entre fuerte y muy fuerte durante los primeros meses de 2027. No obstante, los efectos concretos sobre cada región pueden variar y no todas las consecuencias previstas se producirán necesariamente con la misma intensidad.


