En una escalada sin precedentes en el conflicto entre Irán e Israel, el régimen iraní lanzó este viernes una ofensiva masiva con decenas de misiles balísticos y más de un centenar de drones contra territorio israelí, en represalia por los recientes ataques israelíes a instalaciones nucleares y militares en suelo iraní.

El ataque comenzó en horas de la madrugada y se extendió durante el día, alcanzando zonas densamente pobladas como Tel Aviv y Jerusalén. Las autoridades israelíes confirmaron al menos cinco heridos en el área metropolitana de Tel Aviv, mientras los sistemas de defensa aérea interceptaban múltiples proyectiles en pleno vuelo.
Según fuentes militares, los misiles iraníes atravesaron incluso el espacio aéreo de la Franja de Gaza antes de impactar en territorio israelí. En respuesta, Israel declaró el estado de emergencia nacional y reanudó sus bombardeos sobre objetivos estratégicos en Irán, incluyendo almacenes de misiles y centros de comando.
El Ministerio de Defensa de Irán calificó la ofensiva israelí como una “declaración de guerra” y advirtió que responderá con más fuerza si continúan los ataques. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que “Israel no se quedará de brazos cruzados ante amenazas existenciales”.
La jornada del 13 de junio marca un punto crítico en la ya tensa relación entre Irán e Israel. Con ambos países intercambiando fuego directo y ataques a gran escala, la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una guerra regional abierta. Mientras tanto, miles de civiles en ambos lados buscan refugio ante una escalada que podría tener consecuencias globales.


