El Ejecutivo argentino, encabezado por el presidente Javier Milei, denunció a dos periodistas por presuntas grabaciones no autorizadas dentro de la Casa Rosada, en un hecho que derivó en fuertes restricciones al trabajo de la prensa.

El Gobierno argentino presentó una denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias (TN), a quienes acusa de haber realizado grabaciones en sectores internos de la Casa Rosada sin autorización. La acción fue impulsada por la Casa Militar, encargada de la seguridad presidencial, al considerar que el material difundido podría comprometer la seguridad del Estado.
Según la denuncia, los comunicadores habrían incurrido en posibles delitos vinculados a la seguridad nacional, incluyendo la exposición de áreas sensibles del edificio gubernamental. El caso se originó tras la emisión de un informe televisivo que mostraba imágenes obtenidas dentro de la sede del Ejecutivo.
En paralelo, el gobierno decidió restringir el acceso de periodistas acreditados a la Casa Rosada como medida preventiva. Esto incluyó la suspensión de sistemas habituales de ingreso, como el control por huella digital, con el argumento de resguardar la seguridad mientras se investiga el incidente.
La decisión generó una fuerte reacción en el ámbito periodístico. Diversos trabajadores de prensa y organizaciones advirtieron que la medida podría afectar la libertad de expresión y el derecho a la información, al impedir el acceso regular de los medios a la sede del gobierno.
El conflicto se enmarca en una relación tensa entre el presidente Milei y los medios de comunicación, marcada por críticas recurrentes del mandatario hacia el periodismo y cuestionamientos sobre el rol de la prensa en el país.


