En un giro clave dentro del conflicto en Medio Oriente, Irán anunció la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz mientras se mantenga el alto el fuego con Estados Unidos e Israel, generando alivio inmediato en los mercados energéticos internacionales.

El Gobierno iraní confirmó que permitirá nuevamente el tránsito de buques comerciales por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. La decisión estará vigente únicamente durante el periodo de tregua alcanzado en medio de las tensiones con Estados Unidos e Israel.
El anuncio fue realizado por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien precisó que la reapertura se limita al tiempo que dure el alto el fuego. Sin embargo, aclaró que las restricciones podrían mantenerse para embarcaciones militares, en un contexto aún marcado por la desconfianza entre las partes.
Desde Washington, el presidente Donald Trump valoró la medida como un avance, aunque advirtió que el bloqueo naval estadounidense contra Irán continuará hasta que se logre un acuerdo definitivo.
La reapertura del paso marítimo tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales, provocando una caída en los precios del petróleo y reduciendo la tensión económica global. Esto se debe a que por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial, lo que lo convierte en un punto estratégico para el comercio energético.
No obstante, la situación sigue siendo frágil. Aunque el tránsito de buques se ha restablecido, persisten advertencias sobre posibles riesgos en la zona, incluyendo la presencia de minas marítimas y controles militares que podrían afectar la navegación. Además, el alto el fuego ha sido descrito como temporal, lo que mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad en la región.


