Costa Rica se posiciona como el tercer país de América Latina con mayor deuda ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), detrás de Argentina y Ecuador, aunque con características económicas distintas a las de estos países.

De acuerdo con un análisis difundido por BBC Mundo y publicado por El Deber, Costa Rica acumula una deuda de aproximadamente 2.441 millones de dólares con el FMI, lo que representa cerca del 2,4% de su Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra lo ubica por debajo de Argentina, que lidera el ranking con más de 56.000 millones de dólares, y Ecuador, con cerca de 8.850 millones.
Sin embargo, especialistas destacan que el caso costarricense difiere considerablemente del de estos países sudamericanos. Mientras Argentina y Ecuador han recurrido al organismo en medio de crisis fiscales profundas y procesos de reestructuración de deuda, Costa Rica ha utilizado estos recursos como parte de una estrategia financiera para diversificar sus fuentes de financiamiento.
El economista Luis Mesalles explicó que el endeudamiento del país centroamericano no responde a una situación de emergencia, sino a una política orientada a mejorar las condiciones de su deuda y fortalecer la confianza de los inversionistas. Además, parte de estos créditos están vinculados a programas innovadores, como los denominados “créditos verdes”, enfocados en sostenibilidad y mitigación del cambio climático.
El vínculo entre Costa Rica y el FMI también incluye acuerdos previos destinados a estabilizar la economía tras la pandemia, lo que permitió implementar reformas estructurales orientadas a reducir la deuda pública y estimular el crecimiento económico. Estas medidas han sido valoradas positivamente por organismos internacionales, que ven en el país un caso de disciplina fiscal dentro de la región.
Pese a ello, el hecho de figurar entre los países con mayor deuda con el organismo genera debate interno, especialmente por la percepción de que compartir lista con economías más golpeadas podría afectar la imagen financiera del país.


