La creciente ola de violencia, amenazas y estigmatización contra periodistas en Bolivia ha encendido las alarmas entre organizaciones de prensa y defensores de derechos humanos. En las últimas semanas, comunicadores que cubren movilizaciones sociales han sido blanco de agresiones físicas, hostigamiento verbal y campañas de desprestigio, especialmente en redes sociales.

La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), junto a sus filiales departamentales, emitió un pronunciamiento conjunto exigiendo el cese inmediato de estos ataques, muchos de los cuales provienen de sectores afines al expresidente Evo Morales. Según el comunicado, los periodistas han sido increpados y agredidos durante la cobertura de bloqueos, como los ocurridos en la carretera a Laja, y se han difundido amenazas de toma y destrucción de medios de comunicación.
Las organizaciones advierten que esta situación no solo pone en riesgo la integridad de los trabajadores de la prensa, sino que también socava los principios democráticos y el derecho de la ciudadanía a estar informada. Además, denuncian que la estigmatización sistemática busca silenciar voces críticas y fomentar la polarización a través de la desinformación.


