El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mundo al anunciar que Irán e Israel habrían alcanzado un acuerdo “completo y total” de alto el fuego, tras doce días de intensos enfrentamientos. Sin embargo, autoridades iraníes negaron la existencia de dicho pacto, generando incertidumbre sobre el futuro inmediato del conflicto.

A través de su red Truth Social, Trump celebró lo que describió como un “logro histórico”, asegurando que ambas naciones acordaron cesar las hostilidades una vez concluidas sus operaciones militares en curso. “¡Felicidades a todos! La guerra se considerará terminada cuando ambas partes se retiren”, escribió el mandatario, quien también agradeció a Irán e Israel por su “resistencia, valor e inteligencia” para poner fin a lo que denominó “La Guerra de Doce Días”.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, respaldó el anuncio en una entrevista televisiva, destacando el papel de Trump en la negociación y afirmando que “Irán es incapaz de construir un arma nuclear con el equipo que tiene, porque lo destruimos”.
Pese al entusiasmo de Washington, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, desmintió categóricamente la existencia de un acuerdo de alto el fuego. A través de su cuenta en la red social X, afirmó que “no hay ningún acuerdo sobre cese de operaciones militares” y que cualquier decisión al respecto será tomada más adelante.
Araqchi también confirmó que las operaciones militares iraníes “para castigar a Israel por su agresión” concluyeron según lo previsto, pero insistió en que fue Israel quien inició el conflicto con los bombardeos del 13 de junio contra instalaciones nucleares iraníes.
El anuncio de Trump ha generado expectativas de una posible desescalada en Medio Oriente, pero la falta de confirmación por parte de Irán y la persistente tensión en la región dejan el panorama abierto. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela, esperando señales claras de que el conflicto no se reanudará.


