La convocatoria del presidente Luis Arce a la unidad de la izquierda de cara a las elecciones de agosto fue rechazada por el ala evista del MAS, que exige la habilitación de Evo Morales como condición para cualquier acercamiento.

En un nuevo intento por reagrupar a las fuerzas progresistas rumbo a las elecciones generales del 17 de agosto, el presidente Luis Arce hizo un llamado a la unidad de la izquierda boliviana. Sin embargo, la respuesta del sector evista fue contundente: no habrá unidad sin Evo Morales en la carrera electoral.
El expresidente Morales, líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), criticó duramente la propuesta de Arce, acusándolo de traicionar los principios del proceso de cambio. “Unidad no es tapar traiciones. Unidad es con el pueblo, que recordará quiénes construyeron mejores días y quiénes traicionaron su confianza”, afirmó Morales, quien también responsabilizó al actual mandatario del “mayor desastre económico en décadas”.
El senador Leonardo Loza, uno de los principales voceros del evismo, fue más directo: “Si quieren hablarnos de unidad, habiliten a Evo Morales. Solo así se puede hablar de verdadera izquierda”. Loza sugirió que el presidente tiene el poder político para revertir la inhabilitación de Morales, y que cualquier otro discurso es solo una estrategia para “lavarse la cara ante la comunidad internacional”.
Por su parte, el diputado Héctor Arce consideró que el llamado a la unidad es una admisión tácita de derrota por parte del oficialismo. “Sus candidatos no tienen ninguna posibilidad de ganar. Ni Del Castillo, ni Andrónico, ni Eva Copa llegan al 11%”, aseguró.
La concejal alteña Wilma Alanoca también se sumó a las críticas, acusando a Arce de aliarse con sectores de derecha para sostener su mandato y garantizar su impunidad.


