La dirigente política Ruth Nina fue trasladada este sábado al penal de mujeres de San Sebastián, en Cochabamba, para cumplir una detención preventiva de tres meses. La medida fue dictada por un juzgado de Shinahota tras sus polémicas declaraciones sobre las elecciones generales.

Ruth Nina, exdirigente del disuelto partido Pan-Bol y actual aliada del ala “evista” del MAS, fue aprehendida luego de que el Ministerio Público abriera un proceso penal en su contra por los delitos de instigación pública a delinquir, amenazas y obstaculización del proceso electoral. La causa se originó tras un discurso pronunciado el 12 de julio en el trópico cochabambino, donde advirtió que “en vez de contar votos, se contarían muertos” en las elecciones del 17 de agosto.
Durante su ingreso al penal, Nina alzó el puño y gritó: “¡Es un honor entrar a la cárcel por nuestro pueblo, por nuestras mujeres, para que nunca más las callen!”. También denunció que su detención representa un atentado contra la libertad de expresión de los dirigentes sociales.
Su abogado calificó la medida como “injusta y desproporcionada” y anunció que se presentó una apelación para revertir la decisión judicial. La defensa sostiene que Nina debería enfrentar el proceso en libertad, argumentando que sus declaraciones fueron políticas y no constituyen un delito.
Mientras sus seguidores la consideran una presa política, las autoridades judiciales insisten en que se trata de una medida legal ante declaraciones que podrían incitar a la violencia. En los próximos días, se espera que la apelación presentada por su defensa sea evaluada por instancias superiores.


