Cada año, millones de cristianos enfrentan violencia, discriminación y exclusión por causa de su fe, según el informe de la Lista Mundial de la Persecución 2025, elaborado por Puertas Abiertas. El documento revela una alarmante intensificación de la hostilidad religiosa en más de 50 países.

La Lista Mundial de la Persecución (LMP) es una herramienta que clasifica los países donde los cristianos sufren mayores niveles de persecución. En su edición 2025, Afganistán, Corea del Norte, Somalia, Libia y Pakistán encabezan el ranking, con niveles extremos de represión. El informe detalla que más de 365 millones de cristianos enfrentan altos niveles de persecución, lo que equivale a 1 de cada 7 creyentes en el mundo.
La persecución se manifiesta de diversas formas: desde ataques violentos, destrucción de templos, encarcelamientos injustificados, hasta la negación de derechos básicos como educación, empleo y libertad de culto. En países como Nigeria, los ataques armados contra comunidades cristianas han dejado miles de muertos y desplazados. En otros, como China, el control estatal sobre las iglesias y la censura digital han restringido severamente la práctica religiosa.
Puertas Abiertas advierte que la persecución no solo proviene de gobiernos autoritarios, sino también de grupos extremistas, estructuras sociales y familiares que rechazan la conversión al cristianismo. El informe también destaca el papel de la tecnología en la vigilancia y represión de creyentes, especialmente en regímenes que utilizan inteligencia artificial y reconocimiento facial para controlar la actividad religiosa.
La LMP 2025 es un llamado urgente a la comunidad internacional para que reconozca y actúe frente a esta crisis silenciosa. La libertad religiosa es un derecho humano fundamental, y su defensa requiere compromiso global, solidaridad y acciones concretas para proteger a quienes viven su fe bajo amenaza.


