El presidente estadounidense participará en un acto cristiano donde leerá la Biblia, en medio de críticas generadas por la difusión previa de una imagen en la que fue representado como Jesucristo.

El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, volverá a situarse en el centro del debate público tras confirmarse su participación en un evento cristiano donde realizará una lectura bíblica. El anuncio llega poco después de la controversia desatada por la difusión de una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía representado como Jesucristo.
La imagen, publicada en redes sociales, provocó una fuerte reacción entre sectores religiosos y políticos, que la calificaron como inapropiada o incluso ofensiva. Diversas figuras del ámbito cristiano conservador manifestaron su rechazo, señalando que el uso de símbolos religiosos en ese contexto podía interpretarse como una banalización de la fe.
Según reportes internacionales, el propio Trump terminó retirando la imagen tras la ola de críticas, aunque defendió inicialmente la publicación, lo que intensificó el debate sobre el uso de elementos religiosos en la comunicación política.
En este contexto, su participación en el evento cristiano, donde leerá un pasaje bíblico, presuntamente del Antiguo Testamento, es interpretada por analistas como un intento de reconectar con su base religiosa, especialmente en un momento de tensiones con líderes e instituciones eclesiásticas.
La relación entre la administración Trump y sectores religiosos ha estado marcada por episodios recientes de controversia, incluyendo críticas hacia autoridades de la Iglesia y el uso de imágenes religiosas en discursos políticos, lo que ha generado divisiones incluso dentro de grupos que tradicionalmente le han sido afines.


