La crisis de combustibles que atraviesa Bolivia ha comenzado a impactar directamente en los servicios de salud del municipio de La Paz. Las ambulancias municipales, esenciales para la atención de emergencias, enfrentan serias dificultades para abastecerse de gasolina, lo que ha obligado a limitar sus operaciones a horarios restringidos.

Según informó Fátima Verduguez, directora de Salud y Deportes de la Alcaldía de La Paz, las ambulancias solo pueden cargar combustible durante las mañanas, una medida que representa un riesgo latente para la atención oportuna de emergencias. “Antes podíamos abastecernos en cualquier momento del día. Ahora, si se termina el combustible y hay una llamada de emergencia, no podremos responder. Eso es un atentado contra la salud de la población”, alertó la funcionaria.
Aunque hasta el momento no se ha registrado la suspensión de servicios por falta de carburantes, la situación es crítica. La Alcaldía ha manifestado su preocupación por la posibilidad de que las ambulancias queden inoperativas en caso de que la crisis se prolongue. Esta advertencia se da en un contexto de creciente tensión nacional, donde bloqueos en regiones como Cochabamba han paralizado el transporte hacia ciudades clave como Santa Cruz y La Paz.
La Terminal de Buses paceña confirmó la suspensión de salidas hacia el oriente del país debido a los bloqueos protagonizados por el transporte libre, que exige soluciones inmediatas al desabastecimiento. Mientras tanto, el presidente Luis Arce responsabiliza a la Asamblea Legislativa por la falta de recursos para importar combustibles, profundizando el conflicto político.


