El sector del transporte en La Paz anunció que solo retomará el diálogo con el Gobierno si participa la autoridad nacional correspondiente, mientras crecen las amenazas de un paro indefinido y de alcance nacional ante la falta de soluciones por los daños atribuidos a la gasolina.

Dirigentes del transporte público paceño manifestaron su molestia por la falta de respuestas concretas del Gobierno frente a los problemas derivados de la calidad del combustible. Según el sector, varios vehículos resultaron afectados, lo que generó pérdidas económicas y paralizaciones parciales en sus actividades.
En este contexto, los choferes decidieron no asistir a reuniones previas con autoridades, argumentando incumplimiento de compromisos y ausencia de soluciones efectivas. Asimismo, señalaron que solo aceptarán dialogar directamente con el presidente, elevando así el nivel de sus demandas.
La tensión aumentó luego de que el sector denunciara que hasta el momento no se concretó el resarcimiento económico prometido por los daños en motorizados, lo que motivó la convocatoria a movilizaciones y paros escalonados.
Además, los transportistas advirtieron que, de no obtener respuestas inmediatas, podrían activar un paro indefinido con alcance nacional, lo que impactaría en el servicio de transporte y en la dinámica económica del país.
Este conflicto se enmarca en una problemática mayor relacionada con el abastecimiento y calidad de los combustibles en Bolivia, situación que ha generado protestas y tensiones sociales en distintos sectores en los últimos años.


