Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevaron a cabo un ataque letal contra una embarcación en el océano Pacífico oriental, en una acción que, según el secretario de Defensa Pete Hegseth, forma parte de una campaña ampliada para combatir el narcotráfico en la región. El operativo dejó como saldo la muerte de dos personas a bordo del navío, que habría sido operado por una organización designada como terrorista.

El ataque, realizado el martes, representa el octavo de este tipo desde que comenzó la ofensiva en septiembre, aunque es el primero fuera del mar Caribe. Las autoridades estadounidenses señalaron que la embarcación atacada transitaba por una ruta conocida por el tráfico ilícito de drogas y que transportaba narcóticos con destino a América del Norte.
“Los narcoterroristas que pretenden traer veneno a nuestras costas no encontrarán refugio en ningún lugar de nuestro hemisferio”, declaró Hegseth en una conferencia de prensa. El secretario de Defensa también aseguró que la inteligencia estadounidense había identificado previamente al barco como parte de una red de contrabando.
Este nuevo enfoque militar ha generado reacciones mixtas. Mientras algunos sectores en EE.UU. aplauden la firmeza del gobierno en la lucha contra el narcotráfico, organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por la legalidad y proporcionalidad de los ataques, especialmente cuando se realizan fuera de zonas de conflicto reconocidas.


