La organización cristiana Bibliatodo difundió un informe que revela una cifra alarmante: más de 5.400 millones de personas en el mundo sufren algún tipo de persecución por motivos religiosos. El documento, basado en datos recopilados por entidades internacionales y redes de monitoreo cristianas, advierte que la libertad de culto está en retroceso en numerosos países, tanto por gobiernos autoritarios como por grupos extremistas.

El reporte identifica regiones como Asia, Medio Oriente y partes de África como las más afectadas, donde comunidades cristianas, musulmanas, judías y de otras confesiones enfrentan restricciones legales, violencia, desplazamientos forzados y discriminación sistemática. En algunos casos, las leyes locales penalizan la conversión religiosa o limitan la construcción de templos y la difusión de textos sagrados.
Además, se señala que el aumento de conflictos armados, el nacionalismo religioso y la censura digital han contribuido a agravar la situación. En países como China, Irán y Nigeria, los creyentes son vigilados, encarcelados o atacados por practicar su fe fuera de los marcos oficiales. El informe también menciona que en América Latina, aunque la persecución no es sistemática, existen casos de hostigamiento en zonas rurales y comunidades indígenas.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por la falta de acción internacional frente a esta problemática. Líderes religiosos han pedido a organismos como la ONU y la Corte Penal Internacional que reconozcan la persecución religiosa como una violación grave de los derechos fundamentales.


