La Policía Boliviana ha ordenado el refuerzo de los controles en toda la zona fronteriza con Brasil, abarcando los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, como medida preventiva para evitar el ingreso de miembros de organizaciones delictivas del vecino país, tras el reciente megaoperativo policial en favelas de Río de Janeiro que dejó un saldo de más de 130 fallecidos.

El comandante de la Policía Boliviana, Augusto Russo, anunció este jueves la activación del plan de operaciones denominado «Escudo de Hierro». Este plan tiene como objetivo primordial realizar acciones policiales en la extensa frontera con Brasil para impedir que individuos vinculados a grupos criminales, como el Comando Vermelho, la organización criminal más antigua y poderosa de Río de Janeiro, logren evadir la justicia brasileña e ingresar a territorio boliviano.
Como parte del despliegue, la institución policial ha reforzado todos los ingresos habilitados, incluyendo puntos como Puerto Suárez, Bolpebra y Guayaramerín. Adicionalmente, se ha enviado personal para el monitoreo constante de los pasos irregulares o «clandestinos» a lo largo de la línea divisoria.
La estrategia incluye la activación de dispositivos fijos y móviles destinados a vigilar las zonas adyacentes a los puestos fronterizos, tanto legales como ilegales. Esta acción coordinada busca evitar que personas con lazos con el crimen organizado puedan burlar la vigilancia e ingresar al país. La alerta en Bolivia se suma a las medidas de seguridad adoptadas por países vecinos como Paraguay y Argentina, que también han fortalecido su vigilancia fronteriza ante el riesgo de fuga de cabecillas y miembros del Comando Vermelho.


