La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta epidemiológica instando a los países de la Región de las Américas a reforzar sus sistemas de salud y vigilancia ante la inusual y temprana circulación del virus de la gripe Influenza A subtipo H3N2 en Europa y América del Norte. Este brote, dominado por el subclado K, ha generado cifras récord de consultas y hospitalizaciones en varios países, lo que presiona los sistemas sanitarios a nivel global.

Europa está experimentando un brote de gripe que comenzó entre tres y seis semanas antes de lo habitual. Países como España, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia han visto sus sistemas de salud al límite debido al rápido aumento de casos por esta cepa de Influenza A (H3N2), particularmente una variante conocida como subclado K.
La principal preocupación de los expertos radica en que esta variante K presenta mutaciones que podrían aumentar su capacidad de transmisión y, potencialmente, reducir la eficacia de la inmunidad adquirida por vacunas de temporadas anteriores o por infección natural. Aunque no hay evidencia de que cause una enfermedad más grave en promedio, su rápida propagación ha saturado los servicios de urgencias y hospitales, llevando a algunos centros sanitarios a retomar medidas preventivas como el uso obligatorio de mascarillas.
La alerta de la OPS, emitida en diciembre de 2025, subraya que las temporadas de influenza dominadas por el subtipo H3N2 tienden a impactar con mayor severidad a grupos de riesgo, especialmente a las personas mayores. Por ello, la organización recomienda a los países de las Américas una estrategia integral, enfocada en:
-Vacunación: Promover la inmunización amplia, priorizando a adultos mayores, menores de cinco años, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y trabajadores de la salud.
-Vigilancia: Fortalecer la vigilancia epidemiológica y la secuenciación genética de los virus circulantes para detectar a tiempo nuevas variantes.
-Preparación: Asegurar la preparación hospitalaria y garantizar el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos para evitar la sobrecarga del sistema.
Los síntomas de esta gripe son similares a los de la influenza estacional: fiebre alta, tos, dolores musculares y fatiga intensa, lo que en muchos casos se confunde con otras infecciones respiratorias como la COVID-19.


