Los precios de los medicamentos en Bolivia han aumentado hasta un 50%, afectando gravemente a los pacientes con enfermedades crónicas. La situación ha generado preocupación entre los afectados y sus familias, quienes luchan por acceder a los tratamientos necesarios.

En las últimas semanas, los pacientes crónicos en Bolivia han enfrentado un incremento significativo en los precios de los medicamentos esenciales para sus tratamientos. Este aumento, que llega hasta el 50%, se atribuye a la crisis económica que atraviesa el país. La falta de liquidez y la escasez de dólares han dificultado la importación de medicamentos, lo que ha llevado a las farmacias a ajustar sus precios.
Rosalía Conde, representante de enfermos con cáncer en El Alto, expresó su preocupación: «Antes, una caja de tamoxifeno costaba 60 bolivianos, ahora cuesta 120. Es un golpe duro para quienes dependemos de estos medicamentos para sobrevivir». La situación es similar para otros medicamentos como la morfina y el tramadol, que también han visto un incremento en sus precios.
El Seguro Universal de Salud (SUS), que debería cubrir estos medicamentos, no ha podido abastecerse adecuadamente, obligando a los pacientes a recurrir a farmacias privadas. Teresa Jaldín, paciente endocrina, comentó: «Las vitaminas y hormonas que necesito han subido un 30%. Es difícil encontrar los medicamentos y cuando los encuentras, son mucho más caros».
El aumento de precios de los medicamentos en Bolivia está poniendo en riesgo la salud de los pacientes crónicos, quienes ya enfrentan desafíos significativos debido a sus condiciones. La comunidad médica y los afectados esperan que las autoridades tomen medidas urgentes para garantizar el acceso a los tratamientos necesarios y aliviar la carga económica que recae sobre los más vulnerables.


