Luego de intensos enfrentamientos entre mineros cooperativistas y efectivos policiales en el centro de La Paz, el Gobierno boliviano y representantes del sector lograron alcanzar acuerdos durante una extensa reunión realizada en la Casa Grande del Pueblo. Las autoridades aseguraron que las movilizaciones serán suspendidas mientras continúan las mesas de trabajo.

La madrugada de este viernes, autoridades del Gobierno informaron que se llegó a varios consensos con dirigentes de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), tras casi doce horas de negociación. Entre los temas abordados estuvieron el acceso a combustibles, transporte y provisión de material explosivo para las actividades mineras.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó que ambas partes coincidieron en priorizar el diálogo para evitar una mayor escalada del conflicto y permitir que las actividades económicas del país retomen la normalidad. Según la autoridad, existe además una agenda conjunta que continuará siendo trabajada en próximas reuniones.
Los acuerdos fueron alcanzados después de una jornada marcada por violentos choques entre manifestantes y policías en inmediaciones de la plaza Murillo. Durante los disturbios se registraron detonaciones de dinamita, uso de gases lacrimógenos y momentos de tensión que paralizaron parte del centro paceño.
Mientras se desarrollaban las negociaciones, grupos de cooperativistas permanecían movilizados en distintos puntos de la ciudad exigiendo respuestas a sus demandas sectoriales. Paralelamente, otros sectores sociales mantienen bloqueos y protestas en diferentes regiones del país, algunas de ellas con pedidos políticos dirigidos al presidente Rodrigo Paz.
El canciller Fernando Aramayo defendió la estrategia gubernamental basada en el diálogo y señaló que priorizar las negociaciones antes que la represión no debe interpretarse como una señal de debilidad. El Ejecutivo insiste en que busca preservar la estabilidad social y evitar un mayor deterioro de la situación.


