Durante un mitin realizado en el centro de la sede de Gobierno, los sectores del transporte sindicalizado y libre de la ciudad de La Paz se declararon en estado de movilización permanente y lanzaron un ultimátum al Gobierno nacional, de no recibir una respuesta satisfactoria, el sector iniciará un paro con bloqueos a partir del próximo lunes.

Los chóferes exigen un resarcimiento económico por las fallas mecánicas masivas que, según denuncian, han sido provocadas por la distribución de combustible de deficiente calidad. Limber Tancara, ejecutivo del transporte libre, fue enfático al señalar que la base del sector está presionando para radicalizar las medidas, señalando lo siguiente: «Si no hay una convocatoria al diálogo inmediata, el lunes vamos a masificar las medidas con paros y bloqueos».
Por su parte, Santos Escalante, representante del transporte sindicalizado, pidió que la demanda sea asumida a nivel nacional por la Confederación de Choferes de Bolivia. Según los transportistas, los gastos de reparación por vehículo han llegado a alcanzar los 12.000 bolivianos, un costo que consideran injusto de asumir dado que la responsabilidad recaería en el Estado como proveedor del carburante.
La postura del Gobierno, hasta el momento, ha sido atribuir las irregularidades en el combustible a problemas heredados de gestiones anteriores. Según la explicación oficial, residuos acumulados en tanques de almacenamiento habrían contaminado los lotes de gasolina nuevos, afectando los estándares de calidad que YPFB asegura haber cumplido en la compra.


