El presidente Rodrigo Paz planteó al Gobierno chileno convertir a Bolivia en el puente logístico hacia el Atlántico, utilizando la infraestructura portuaria del sistema Tamengo, durante un reciente encuentro, el mandatario ofreció formalmente a Chile el uso de los puertos nacionales con salida soberana al Atlántico, para facilitar la conexión comercial de las empresas chilenas con el gigante sudamericano, Brasil.

Según Paz, la propuesta se centra en aprovechar la hidrovía Paraguay- Paraná, ya que la infraestructura de puertos como Jennefer, Aguirre y Gravetal representa una alternativa competitiva y eficiente para que Chile movilice carga hacia los puertos atlánticos brasileños. Este movimiento no solo fortalecería la economía boliviana a través de servicios logísticos, sino que posicionaría al país como el nodo central del corredor bioceánico.
«Bolivia tiene las puertas abiertas y la infraestructura lista para ser el punto de unión entre el Pacífico y el Atlántico», señaló Paz, enfatizando que esta oferta busca superar las tensiones históricas y priorizar el desarrollo económico conjunto en un contexto de globalización.
Para los exportadores e importadores chilenos, esta ruta podría significar una reducción sustancial en tiempos y costos operativos en comparación con las rutas marítimas tradicionales que circunnavegan el continente. Por otro lado, para Bolivia, esto implica una mayor validación de sus inversiones en la zona del oriente y una consolidación de su sistema portuario fluvial, el cual ha ganado relevancia internacional en los últimos años.


