El movimiento telúrico se registró durante la tarde de este jueves, generando alarma entre la población; sin embargo, las autoridades descartaron el riesgo de un tsunami en las costas del Pacífico.

Un sismo de mediana intensidad, con una magnitud de 6.1 en la escala de Richter, sacudió diversas regiones del norte de Chile la tarde de este 12 de febrero de 2026. Según los informes del Centro Sismológico Nacional, el epicentro se localizó en las cercanías de la localidad de Ollagüe, en la región de Antofagasta, con una profundidad que permitió que la vibración se sintiera con fuerza en ciudades como Iquique, Calama y Tocopilla.
El fenómeno natural provocó que miles de ciudadanos evacuaran de manera preventiva edificios y centros comerciales, siguiendo los protocolos de seguridad establecidos en el país vecino. A pesar de la magnitud del evento, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) informó de manera preliminar que no se han registrado víctimas fatales ni daños estructurales de consideración en las zonas afectadas, más allá de algunos cortes intermitentes en el suministro eléctrico y deslizamientos menores de tierra en rutas secundarias.
Por su parte, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) emitió un comunicado oficial tras el temblor para dar tranquilidad a las poblaciones costeras. Las autoridades confirmaron que las características del sismo no reunieron las condiciones necesarias para generar un tsunami, por lo que no se activaron alarmas de evacuación hacia zonas altas en el litoral chileno.


