En un fallo histórico de 6 votos contra 3, el máximo tribunal determinó que el presidente estadounidense no tiene la facultad unilateral de imponer gravámenes comerciales bajo leyes de emergencia, devolviendo dicha potestad al Congreso.

La Corte Suprema de Estados Unidos propinó este viernes un golpe contundente a la política económica de la administración de Donald Trump al anular la mayor parte de los aranceles globales impuestos durante su segundo mandato. El tribunal dictaminó que el Ejecutivo excedió su autoridad al utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para implementar estas medidas sin la aprobación legislativa.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, quien redactó la opinión de la mayoría, fue enfático al señalar que el poder de establecer impuestos y aranceles pertenece constitucionalmente al Congreso. Según el fallo, la ley de 1977 invocada por la Casa Blanca para justificar las tarifas, bajo el argumento de emergencias nacionales por el tráfico de fentanilo y los déficits comerciales, no otorga facultades explícitas para imponer cargas aduaneras masivas de forma unilateral.
La decisión judicial no solo afecta a los aranceles generales, sino que también invalida las tasas específicas impuestas a socios estratégicos como México, Canadá y China. Tras conocerse la sentencia, los mercados internacionales reaccionaron con optimismo, reflejado en repuntes en Wall Street y otras bolsas globales, ante la perspectiva de una mayor estabilidad en el comercio transfronterizo. Por su parte, el presidente Trump calificó el fallo como «profundamente decepcionante» y anunció que buscará vías legales alternativas, como la Ley de Comercio de 1974, para mantener su agenda proteccionista.


