El mandatario estadounidense atribuyó el fin del líder del CJNG a la presión de su política contra los cárteles, aunque reconoció que el operativo fue ejecutado por fuerzas mexicanas.

En un clima de alta tensión política y con la mirada puesta en las elecciones legislativas de noviembre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su discurso del Estado de la Unión para destacar la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho». Durante su intervención ante el Congreso, el mandatario afirmó con contundencia: «Acabamos con uno de los peores líderes del narcotráfico», posicionando este suceso como un triunfo de su estrategia de seguridad transnacional.
Trump vinculó este resultado a su reciente declaratoria de los cárteles de la droga como organizaciones terroristas, asegurando que esta medida ha permitido frenar drásticamente el flujo de estupefacientes. Según sus datos, el ingreso de fentanilo al país se redujo en un 56% en el último año, mientras que la vigilancia en las rutas del Pacífico y el Caribe habría llevado el tráfico marítimo a niveles mínimos.
Pese al tono triunfalista de la Casa Blanca, los reportes oficiales detallan que el operativo del pasado domingo en el estado de Jalisco fue una acción netamente mexicana. Si bien Estados Unidos colaboró con labores de inteligencia estratégica, fueron las fuerzas federales de México las encargadas de ejecutar la misión en el refugio del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).


